sábado, 2 de enero de 2010

Renacimiento en el corazón del románico

Aquí, en este mismo lugar, en la rúa de San Andrés, en el ensanche de la primitiva ciudad de Zamora, junto a un torreón de la muralla había una iglesia de estilo románico dedicada al Apóstol Andrés, hermano de Simón Pedro. De ella se conserva parte de su antigua torre románica y unas pinturas góticas realizadas durante la primera mitad del siglo XIV conservadas en la capilla de San Nicolás.
Poco sabemos de aquel templo románico. La iglesia actual, plenamente renacentista, fue construida en el siglo XVI sobre el solar de la antigua iglesia medieval gracias al mecenazgo de Don Antonio de Sotelo y Cisneros, ilustre militar nacido en Zamora que acompañó a Hernán Cortés en la conquista de México.
El 14 de enero de 1548 moría en Panamá este honrado caballero. En su testamento firmado en América y abierto en Zamora por expresa voluntad suya, establecía una cantidad suficiente de dinero para reedificar la iglesia de San Andrés donde estaban enterrados sus padres. Así se hizo tal como reza la inscripción de la cornisa de la capilla funeraria. La iglesia se concluyó en 1570.